La dama está a sus anchas cuando el tablero está abierto, cuando el rey enemigo está pobremente defendido, o cuando hay piezas flojas o volando,
es decir, sin defensa, en el campo enemigo. Debido a su rango y a su
capacidad de moverse en más de una dirección, está bien equipada para
ejecutar ataques dobles, en los que se amenaza capturar (o se da jaque, si se trata del rey) a dos piezas indefensas a la vez.
Según algunos autores, la eliminación de las damas marca a menudo la
transición del medio juego al final. Después de que las damas y algunas
otras piezas se han capturado, los reyes, al estar más seguros, pueden
participar más activamente en los acontecimientos, y el foco del juego
cambia a una lucha para promover algún peón,
generalmente a una nueva dama. Sin embargo, no es necesario perder a la
dama antes de ganar una nueva por promoción. Es así teóricamente
posible, aunque improbable, que un jugador tenga nueve damas al mismo
tiempo.
Nueve al mismo tiempo... juego deshonesto.
La importancia de saber jugar ajedrez en la vida.
Por eso siempre pierdo.
lunes, 23 de julio de 2012
♕
Publicado por NyX en 23.7.12
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