¿Y si la enfermedad de nuestro sueño fuera tan grave como para devorar por completo nuestras infértiles conciencias? Dominaría nuestro ser, la ciudad, el mundo.
Quien gobierna nuestras noches cobrara venganza y rodaran vidas cual perlas de un collar roto.
Todos perderíamos el control de nuestras acciones, convirtiéndonos en marionetas, víctimas de una necesidad tan básica, del letargo temporal, ahora perpetuado. Quizás todo sea un caos incontrolable, quizás nos hundiremos en un sueño tan profundo y asfixiante muy semejante a la muerte, de no ser por los terribles sueños. Esas visiones que pueden hacerte feliz o destrozarte en una milésima de segundo, pueden repetir tu vida una y otra vez mientras observamos con una mezcla de sentimientos entre fascinación, pánico y felicidad, la sucesión de los terribles o fantásticos hechos.
Sueños en los que podemos ser nuestro gran miedo, donde descubrimos lo mas oscuro de nuestro ser, sueños en los que nuestros secretos se hacen públicos y quedamos sentenciados a la vergüenza eterna, sueños en los que somos lo únicos capaces de hacer cosas imposibles, alimentando así nuestro ego y refutándolo luego con la realidad misma, en los que creemos despertar y volver a dormir millones de veces, geniales sueños en los que somos nuestros propios asesinos y realizamos las perversiones mas profundas en nosotros mismos, donde somos los mejores verdugos y las peores victimas.
Sueños de mandíbulas rotas, en los que somos los gusanos que corroen la manzana de una sociedad ya putrefacta, en los que nuestro odio avanza sobre nuestros enemigos, tragándolos cual perfecto agujero negro, digiriéndolo todo hacia el Olvido, dejándonos un presente cristalino, en e que un tablero de ajedrez determina si seremos vencedores o carnada, en los que la única música que oímos es nuestra gastada y cansada voz, y a veces ni siquiera está presente, que creemos haber soñado antes, que sabemos como terminan, y de repente son totalmente distintos, son peligrosos, son de alguien más, sueños a base de recuerdos que nunca ocurrieron, de rutina, repetidos, que ya hemos tenido en otras ocasiones y pasa inadvertidos
Solo sueños, soldados que mantienen nuestra mente apresada en el oleaje de una realidad casi paralela, de una realidad que nosotros creamos para poder escapar de lo que es ajeno a nuestra heridas, de una realidad que poco a poco muere, tanto en el sueño profundo, como en la vigilia infinita.
jueves, 28 de mayo de 2009
Dreams
Publicado por NyX en 28.5.09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
texto muy complejo.. no me da para tanto..
de todas formas lo entendi.. creo
vos que sos en tus sueños?
bue adios
Publicar un comentario